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1889-1892. FACUNDO (José Tomás de Cuéllar) “La Linterna Mágica”

$5,500.00

Agotado

Descripción

Barcelona, Hermenegildo Miralles. Tomos I-VII
Santander, Imp y Lit de El Atlántico. Tomos IX, X, XII – XVIII.

8º. 16 tomos (de 24). Cada tomo con encuadernación original en tela editorial, sobre cartoné rojo impreso y grabado en negro y dorado; ilustración de época impresa incrustada al frente de cada portada; algunas pastas con desgaste en orillas. Interiores generalmente limpios. Ilustraciones en textos; 13 tomos con frontispicio cromo en color.

En la ciudad de México, bajo el seudónimo de Facundo, publicó la serie de novelas que llevan por título general La linterna mágica, testimonio único por la sagacidad y por la perspicacia con que Cuéllar discurre acerca de la clase media de su época. La preparación de este volumen contó con la inapreciable colaboración de don Mauricio Magdaleno.

“José Tomás de Cuéllar cultivó la poesía y el teatro, pero es reconocido principalmente por sus novelas de costumbres. Entre las novelas por entregas que conforman La linterna mágica (1871 la primera época, y 1889-1892 la segunda) destacan: Ensalada de pollos (publicada por entregas en La Ilustración Potosina, 1869, ampliada para La linterna), Historia de Chucho el NinfoIsolina la ex figuranteLas jamonasLas gentes que “son así”Gabriel el cerrajero o las hijas de mi papáLos mariditosLos fuereños y La Noche Buena, además de Baile y cochino (1886), El pecado del siglo y la antología Obras poéticas (1856).” (1)

«Facundo» se dedicó a observar y a describir desde adentro un estado social que, a pesar de sus mil defectos, tal vez sea el más interesante de México: la clase media, de donde proceden o a la que han ido todos los que entre nosotros hicieron historia. Cierto que también describió tipos populares y en haberlo hecho puso especial orgullo; pero a los que mejor pinta, es a los de la clase media.

Por eso, las novelas que componen la colección «La Linterna Mágica», son datos indispensables para el conocimiento de un México real y vivo, no esquemático y disecado como el que brinda la historia al uso, la de aulas y manuales. Antología de escenas y tipos mexicanos es «La Linterna Mágica», especie de Comedia Humana disminuida y adaptada a México. En los veinticuatro volúmenes   —VII→   que suma la colección, el autor pudo prescindir de la intriga, tan frágil, tan delgada, tan superflua a pesar de su amenidad, y no por ello la obra habría perdido consistencia. 

La Linterna Mágica

-¿Qué linterna es ésa? -me preguntó el cajista al recibir el original para las primeras páginas de esta obra-. ¿Qué va a alumbrar esa linterna; a quién y para qué?

Este título, que bien puede servirle a una tienda mestiza, ¿es una palabra de programa altisonante y llamativa para anunciar el parto de los montes, o encierra algo provechoso para el lector?

-Confieso a usted, estimable cajista -le dije-, que en cuanto al título de LINTERNA MÁGICA lo he visto antes en la pulquería de un pueblo; pero que con respecto al fondo de mi obra, debo decirle que hace mucho tiempo ando por el mundo con mi linterna, buscando no un hombre como Diógenes, sino alumbrando el suelo como los guardas nocturnos, para ver lo que me encuentro; y en el círculo luminoso que describe el pequeño vidrio de mi lámpara, he visto multitud de figuritas que me han sugerido la idea de retratarlas a la pluma.

Creyendo encontrarme algo bueno, no he dado por mi desgracia sino con que mi aparato hace más perceptibles los vicios y los defectos de mis figuritas, quienes por un efecto óptico se achican aunque sean tan grandes como un grande hombre, y puedo abarcarlas juntas, en grupos, en familia, constituidas en público, en congreso, en ejército y en población. La reverberación concentra en ellas los rayos luminosos, y sin necesidad del procedimiento médico que ha logrado iluminar el interior del cuerpo humano, puedo ver por dentro a mis personajes.

Como éstos viven en movimiento continuo como las hormigas, he necesitado ser taquígrafo y armarme de un carnet y una pluma, no diré bien tajada, porque eso lo hacen en Londres, pero sí mojada en tinta simpática, y en poco tiempo me he encontrado con un volumen.

-¿Y este volumen es la linterna mágica?

-Exactamente, caballerito. Pero no tema usted que invente lances terribles ni fatigue la imaginación de mis lectores con el relato aterrador de crímenes horrendos, ni con hechos sobrenaturales; supongo, y no gratuitamente, a los lectores fatigados con la relación de las mil y una atrocidades de que se componen muchas novelas, de esas muy buenas, que andan por ahí espeluznando gente y causando pesadillas a las jóvenes impresionables.

Yo he copiado a mis personajes a la luz de mi linterna, no en drama fantástico y descomunal, sino en plena comedia humana, en la vida real, sorprendiéndoles en el hogar, en la familia, en el taller, en el campo, en la cárcel, en todas partes; a unos con la risa en los labios, y a otros con el llanto en los ojos; pero he tenido especial cuidado de la corrección en los perfiles del vicio y la virtud; de modo que cuando el lector, a la luz de mi linterna, ría conmigo, y encuentre el ridículo en los vicios, y en las malas costumbres, o goce con los modelos de la virtud, habré conquistado un nuevo prosélito de la moral, de la justicia y de la verdad.

Ésta es la linterna mágica; no trae costumbres de ultramar, ni brevete de invención; todo es mexicano, todo es nuestro, que es lo que nos importa; y dejando a las princesas rusas, a los dandis y a los reyes en Europa, nos entretendremos con la china, con el lépero, con la polla, con la cómica, con el indio, con el chinaco, con el tendero y con todo lo de acá. Conque bástele a usted por ahora, apreciable cajista, y sírvase usted parar estas líneas en lugar de las del prospecto, al que le encontraba yo de malo ser como todos los prospectos, a los que les sucede lo que a varios conocidos míos, que ya nadie los cree bajo su palabra.


(1) “José Tomás de Cuéllar”. En Crónicas periodísticas Del siglo XIX. Antología comentada. Coordinación de Miguel Ángel Castro. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, 2020.

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